Saturno

Años de escasez o cuando Saturno pierde su anillo…

Bruno Huber, Astrolog nº 87, Agosto de1995 (traducción: Joan Solé, 1995)

Saturno, el conservador y protector de nuestra existencia tiene considerables oscilaciones de su luminosidad y con ello de su visibilidad desde la Tierra. En estos días está en su fase de menor luminosidad. Esto ocurre siempre que (como ahora, agosto de1995) se encuentra en el signo de Piscis o cuando transita por Virgo.

En la antigüedad, los astrólogos hablaban de «los siete años de abundancia y los siete años de escasez». En el lenguaje popular surgieron muchas leyendas sobre este  fenómeno. La  expresión «años  de  escasez»      denota claramente que estos siete años se refieren a  años  de  pobreza, cosechas pobres, pérdidas en los negocios e incluso situaciones de necesidad.   Y,  si  bien  en  la actualidad vivimos en un mundo de bienestar (en comparación con los  siglos  pasados),  desde  el  punto  de  la  psicología  de  masas,  todavía  se  pueden observar síntomas de miedo a los años de escasez. Hoy, la mayoría de las personas tienen miedo en lo referente a su existencia (independientemente de si hay o no razones lógicas para ello). Piensan de manera previsora y refugian su dinero en valores sólidos.Pero detrás de esto también hay una regularidad astronómica. Los años de abundancia corresponden a los años de mayor luminosidad de Saturno, a los que siempre siguen siete años de luminosidad más débil (años de escasez). Pero, ¿cómo es posible que Saturno, a quién le atribuimos persistencia y uniformidad muestre estas «veleidosas» oscilaciones?

Fue Huygens el famoso astrónomo y constructor de telescopios holandés quien en 1655 encontró  la  solución  al  enigma.  El  fenómeno  de  la  variabilidad  de  la  intensidad luminosa de Saturno tenía que ver con sus anillos (de cuya existencia nada se sabía antes  de  Huygens).  Él  fue  quien  descubrió que  Saturno  (en  sus propias  palabras): «Annulo cingitur tenui, planum nusquam cohaerente, ad eclipticam inclinato», en castellano: «Está rodeado por un anillo, plano y no sostenido por nada, inclinado con respecto a la eclíptica».

Hoy, todo el mundo conoce las fotografías de Saturno proporcionadas por las sondas espaciales: una esfera rodeada por un anillo plano. La mayoría de estas imágenes lo muestran siempre desde el mismo ángulo (desde una perspectiva inclinada superior).

Pero Saturno no nos ofrece siempre la misma imagen a los habitantes de la Tierra puesto que en su órbita alrededor del Sol, que dura aproximadamente 30 años, nos muestra todas las caras de su ser (un año saturnino = 29,457 años terrestres). El eje sobre el que Saturno gira en 10 horas y 14 minutos está inclinado con respecto a la eclíptica (trayectoria del Sol) como lo está el eje de la Tierra, lo cual hace que también tenga estaciones. Y no sólo esto, los anillos forman un ángulo recto con el eje de Saturno y de esta manera forman un ángulo con la eclíptica (es decir, están fuertemente inclinados con respecto a nuestro plano visual) como se expresa en las palabras de Huygens.

 En la imagen anterior podemos observar la primera   clasificación   de   los   anillos   de   Saturno   tal   como desaparecen y vuelven a aparecer según un dibujo de Huygens. Arriba: marzo1655, centro: enero 1656, abajo: octubre 1656.

Reflexiones

En su trayectoria alrededor del Sol, el eje de Saturno permanece alineado de manera fija con el eje de los signos Géminis y Sagitario. Los equinoccios y solsticios (puntos cardinales) de Saturno no se encuentran como en el caso de la Tierra en la cruz cardinal sino en la cruz mutable.

Cuando transita por Sagitario vemos su anillo con la máxima inclinación desde arriba. Y cuando aproximadamente 15 años después pasa por Géminis vemos la máxima inclinación desde abajo. Esto hace que la esfera planetaria y sus anillos reflejen la luz solar. Ésta es la luz «llena» (o «abundante») de Saturno. Pero si se encuentra a medio recorrido entre estos dos signos, entonces los anillos están de canto y entonces, visto desde la Tierra son sólo delgadísimas líneas que tan solo pueden verse con potentes telescopios. A simple vista casi no se ve nada. Los anillos no reflejan la luz solar, sólo actúa como reflector el cuerpo del planeta. Para nosotros, Saturno pierde sus anillos durante un período. Y esto resulta en una luminosidad mucho menor. En esta época, Saturno sólo se ve en la segunda mitad de la noche. Pero además, debe saberse cuál de las estrellas visibles es Saturno pues no destaca especialmente entre el resto de estrellas fijas. En cambio, en los años «de abundancia», con su brillo puede ensombrecer a las estrellas fijas más luminosas. Esto fue así hace siete años (aproximadamente 1988) en Sagitario y volverá a ocurrir dentro de siete años cuando transite por Géminis.

Curiosamente, las regiones celestes por las que Saturno transita en sus períodos de fuerte luminosidad son las que tienen más estrellas y además donde éstas son más luminosas de todo el cielo de estrellas fijas (las regiones en donde la Vía Láctea corta la eclíptica en las constelaciones de Tauro/Géminis y Escorpio/Sagitario). En los años de escasez, en cambio, transita por zonas con menos estrellas y en donde las estrellas son menos brillantes (las constelaciones de Virgo, Libra, Acuario y Piscis).

 Miedo existencial

Como sabemos, el eje Virgo-Piscis es el eje de existencia del zodiaco. Cuando Saturno transita por uno de estos signos y alcanza su luminosidad mínima, en el colectivo humano pueden observarse siempre más o menos síntomas de miedo existencial. Esto puede producirse de forma diferenciada tanto en distintos grupos de pueblos como en individuos. La escala de miedos va desde tener la sensación de que el destino o la sociedad son una amenaza y de tener un fuerte pesimismo o derrotismo general, hasta la agresión o incluso, como proyección y defensa, hasta una gran disponibilidad a entrar en guerra (reacción de cruzada).

Extrañamente, tras una observación detallada de las circunstancias acompañantes, frecuentemente estas formas de miedo no pueden atribuirse a circunstancias verdaderamente amenazantes. Parece mucho más tratarse de una especie de psicosis de masas de la que los individuos son poco conscientes. Además, la mayoría de las veces, la forma de reaccionar en el tránsito por Piscis es distinta de la del tránsito por Virgo. En Piscis, la persona se siente muchas veces víctima de las circunstancias. Es atrapada por el sentimiento de desamparo y también puede observarse resignación. En Virgo también se producen lamentos pero existe la tendencia a hacer algo activo frente a las amenazas. Emergen muchas propuestas de solución y recetas de las que sin embargo algunas resultan ser «luchas contra molinos de viento» ajenas a la realidad.

Formas de reacción de este tipo pueden también observarse como verdaderos rasgos de carácter en las personas nacidas en estas épocas, es decir, que en su horóscopo tienen a Saturno en Virgo o en Piscis. Evidentemente, las características en su expresión individual se ven modificadas por las distintas posiciones en el sistema de casas (influencia del entorno). Además, los aspectos también producen un efecto de transformación específica en la cualidad de Saturno.

«Pérdida del anillo»


Las características mencionadas son mucho más visibles, tanto en los correspondientes acontecimientos       colectivos    como   en  el carácter de las personas, con Saturno en Virgo o en Piscis cuando Saturno «pierde su anillo», es decir en el corto o largo período en el que su anillo casi no puede verse. La duración  de esta fase es distinta  en diferentes casos. Esto depende de si se encuentra cerca de la oposición o de la conjunción con el Sol.   Cerca de  la conjunción el acontecimiento de la pérdida de anillo dura entre tres y cuatro meses, mientras que cerca de la oposición dura entre nueve y trece meses. De los períodos de «pérdida de anillo» de este siglo, sólo uno ha tenido una duración corta (1950). El período (1995/1996) empezó en marzo de 1995 y duró hasta marzo de 1996, es decir aproximadamente doce meses. El período absolutamente nulo (cuando con un instrumento de 10 pulgadas no se ve nada) se repite tres veces: el 22.5.95, el 10.8.95 y el 12.2.96. Desde mayo de 1996 (el artículo se escribió en 1995) el observador atento podrá distinguir un crecimiento de la intensidad luminosa, cuando Saturno ya no estará en el cielo diurno.

Como aproximación para determinar la fase de pérdida de anillo en un horóscopo puede emplearse la siguiente regla: Cuando Saturno está en Virgo o en Piscis y al mismo tiempo está en oposición o conjunción con el Sol.

Los siguientes períodos corresponden a los fenómenos descritos:

 

En conjunto puede admitirse que el período de luz débil (según la observación astrológica) es de dos años, lo cual corresponde a casi todo el período de tránsito por Piscis o Virgo. Los años de escasez duran en total entre 6 y 8 años.

Los acontecimientos de «posición de canto» de Saturno (así lo denominan los astrónomos) se encuentran separados entre sí 13,75 años cuando transita desde Piscis a Virgo, pasando por Géminis y 15,75 años cuando va de Virgo a Piscis pasando por Sagitario. En el medio de estas fases se encuentran los «siete años de abundancia». La próxima de estas fases se producirá entre 1998 y 2005.

En resumen puede decirse: Cuando Saturno pierde su anillo reacciona de forma irritada e  insegura  puesto  que  el  anillo  representa  su  capacidad  de  mantener  los  peligros alejados del cuerpo (anillo protector). Con ello, en el ser humano se produce una merma de confianza en la capacidad de protegerse a sí mismo (inseguridad existencial). Y esto disminuye mucho la autoconfianza.


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